Los nuevos Drawmer Serie 70 bajo las manos de Pancho Suárez y Paco Loco

Dentro de los referentes de las sonoridades más buscadas en las producciones musicales está, sin lugar a dudas, el “sonido de los 70”, lograr que nuestros temas suenen con ese color vintage que fue quedando atrás con la llegada de herramientas digitales y con la, en algunos casos peligrosa, masificación de softwares que fueron relegando el uso de las máquinas analógicas, era casi una utopía. Es justo también apuntar que los procesadores analógicos se encarecieron en un momento en el que no todos podíamos hacernos con alguna de esas máquinas tan añoradas y que marcan la diferencia en muchos discos que escuchamos a diario.

Drawmer Electronics dentro de su amplio catálogo presenta los nuevos Drawmer Serie 70, el 1974 (Ecualizador paramétrico estéreo de 4 bandas) y 1976 (Procesador de 3 bandas estéreo de saturación y ancho) que nos llevan de vuelta al deseado “sonido de los 70”, con el añadido de una excelente relación calidad-precio que acerca estos procesadores a ingenieros y productores.

Dos ingenieros de vasta experiencia, Pancho Suárez de Lis (Planta Sónica 2) y Paco Loco (Paco Loco Estudio), incansable productor e ingeniero ubicado en El Puerto de Santa María han probado prototipos de los nuevos Drawmer 1974 y 1976. Este ha sido el resultado:

“El Drawmer 1974 tiene un 10 en relación calidad/precio. Sonido muy musical y con un color agradable. Además, tiene pasos de ajuste que facilitan el recall.  Si, me sorprende el precio, mucho más sabiendo que es estéreo. El 1976 es una herramienta muy útil y que no cuenta con muchas alternativas en el mercado. Muy útil no solo para realzar el estéreo, sino que además es una solución perfecta para muchas situaciones en mastering sin sufrir la degradación tan acusada de las soluciones basadas en DAW. Muy buen sonido.”   –Pancho Suárez de Lis–

 “En audio estamos muy acostumbrados a que menos, es más, pero, a veces pasan cosas diferentes y, a veces, más es menos… y con los nuevos procesadores de audio de Drawmer se cumple esto: más funciones, más posibilidades, más sonido y menos precio. Su nuevo EQ 1974 no tiene nada que envidiar a otros ecualizadores de mucho más precio, pero para mí la joya es el procesador para estéreo 1976, en el cual puedes elegir que frecuencia abrir o dejar en el centro y cual quieres saturar o dejar limpia todo esto con unos resultados increíbles. Cuando ya pensabas que lo habías visto todo en hardware, aparecen estos y sacan algo tan diferente que no te queda más remedio que comprarlo.”   –Paco Loco–

Después de estas recomendaciones de dos reconocidos profesionales no queda otra opción que incorporar a nuestros estudios estas dos máquinas: Drawmer 1974 y Drawmer 1976, si somos amantes del añorado sonido vintage. Ambas están disponibles en la web de Reflexion Arts.